Sobre Mí

Profesora trilingüe inglés, francés y español

Mi experiencia con los idiomas comenzó cuando yo tenía tan sólo siete años, al irme de León a Luxemburgo, ciudad internacional en la que aprendí inglés, francés y nociones básicas de alemán en una escuela internacional. Esto sentó las bases de mi perfil trilingüe y a la vez despertó en mí la curiosidad por los idiomas.

Sofía Fernández Monge

Tras diez años en Luxemburgo realicé mis estudios universitarios en la Facultad de Documentación de la Universidad Complutense de Madrid. Al terminar la carrera, me fui a Londres para hacer un Máster en Comunicación. Esto me llevó a trabajar durante un año en las Instituciones Europeas en Bruselas.


Fue en el año 2012 y a raíz de una estancia en Los Ángeles, California, cuando decidí dedicarme a la enseñanza de idiomas. Me formé como profesora de ELE (español como lengua extranjera) a través de la Universidad Pontificia de Salamanca e inicié mi carrera profesional por colegios privados de distintos continentes. Estados Unidos, Marruecos, China y España han sido los lugares donde he tenido la oportunidad de enseñar español, inglés o francés a alumnos de primaria y secundaria. El trabajo en colegios de países tan diversos ha supuesto una experiencia muy enriquecedora tanto a nivel profesional como personal.

Tras once años de vida internacional, regresé a León con la idea de establecerme aquí y compartir mi experiencia con todas aquellas personas interesadas en aprender o perfeccionar un idioma, ya que creo que tengo el perfil idóneo para ello. Por este motivo ofrezco clases presenciales de inglés, francés y español, así como clases en línea para aquellas personas que no pueden desplazarse.


La enseñanza es algo muy vocacional para mí. Por tanto, me involucro mucho en mis clases para que estas resulten amenas, productivas y rigurosas. Mi filosofía consiste en aplicar una inmersión progresiva en la que tanto el idioma aprendido como el idioma nativo del alumno son importantes. Gracias al conocimiento de ambos se puede adaptar cada clase según las necesidades. Todo esto supone un aprendizaje continuo tanto para el alumno como para el profesor y que además permite desarrollar la enseñanza del idioma en su máximo potencial. Tras una evaluación previa doy una expectativa realista y honesta a cada persona para que pueda valorar cuál es la clase que se amolda mejor a sus necesidades.